Quimbando deriva de la palabra "quimba" de la cueca. Para decirlo de una vez, Quimbando es algo así como "reflexionando" o "filosofando", con el valor presente e imperativo que el gerundio le otorga al verbo. Quimbando es parte del Colectivo Katari. Escríbenos a quimbando@yahoo.com
Grata sorpresa el enterarnos de que nuestro amigo Carlos Arancibia “el chuqui” hizo entrega de su primera producción discográfica llamada “De piedra y nube” bajo la dirección del “Astronauta” Vadik Barrón.
El disco llegó a mis manos al finalizar un concierto que brindamos en Sucre. Cuando llegamos a Cochabamba me hallaba dispuesto a escribir algunas percepciones sobre el viaje pero me quedé escuchando el disco y ya ven… terminé escribiendo mis percepciones de “piedra y nube” (y les digo que nuestro concierto en Sucre estuvo de puta madre... ya les estaremos cotando).
El disco nos ofrece doce bellas canciones populares que recorren varios géneros compuestas por el mismo Carlos Arancibia. Cuenta con la colaboración de varios músicos amigos como: Entre dos Aguas (E2A), Arpad Debreczeni (Quimbando), Marcelo Murillo, julio Jaime, Sergio Antezana, Carlos Fiengo, Iván Guzmán, Petty, su hermana Carla Arancibia y Freddy Mendizábal (Say no more…).
El diseño de la tapa le corresponde de nuevo al astronauta (incansable colaborador) en base a los dibujos de Adolfo Augusto Mariscal.
Seguro de que este disco tardará en llegar a sus manos (como cualquier producción nacional por la ausencia los medios necesarios para su difusión), les pasamos el dato para comenzar a buscarlo.
En una obra literaria los personajes se constituyen desde sus propias acciones y se dividen en dos: Los circulares y los lineales. Ambos importantes. La diferencia radica en sus acciones. El personaje circular es el que tiene la posibilidad de cambiar el rumbo de la historia. Tal como pasa en la realidad, sólo que la realidad es ficticia.
La ciudad de La Paz es uno de esos contextos creados a partir de su propia imaginación: Desde su fundación los hermanos paceños se dieron la manera de formar su propio fondo e imagen. Sus artistas, a diferencia de lo que pasa en la mayoría del país, son cronistas e historiadores de su propia existencia dentro los marcos de su realidad. La ciudad y sus personajes son dos elementos que se alimentan el uno del otro. Por ese motivo La Paz es el centro de la revuelta expresada en su punto más Alto.
Uno de los personajes circulares fundamentales de este siglo es sin duda Manuel Monrroy Chazarreta, más conocido como “el Papirri”. Unos de esos personajes zafados, paceños, sinceros y geniales. Su “Bien le cascaremos” o su “Histórica”, su “Sacudite” o “La cabeza de Zepita” son hermosas historias traducidas al lenguaje de la canción popular.
Se pueden decir muchas cosas del Papirri, pero lo primero que debemos pensar antes de lanzar la primera piedra es que el Papirri está loco. No hablo de un “loco” en sentido peyorativo, sino todo lo contrario: La genialidad de su obra no es fruto de la casualidad es fruto de su locura. Así que quién vaya a hablar mal del Papirri mire a su alrededor, mire cualquier cosa, préstele atención, concéntrese…si luego de unos minutos (u horas) usted ve sólo lo que vio al principio es porque está cuadrado, alejado del concepto de la locura creadora. Siempre se tiende a estar en uno de los dos polos.
Mierda como me ha hecho llorar el Papirri con sus canciones, cómo me ha hecho reír. Cuando escucho todas las mañanas “Sacudite las penas como arvejas de la falda/ si se fue tu amor no interrumpas la batalla/ Planchalo a tu corazón, con chichita bien helada…” ¡mierda! ¡Quién como él! O su humor jodido, nostálgico y bipolar, en contraste con los anteriores versos, cuando dice en su K’usillo en Notinham: “y para no agarrar y darle un seco a los abismos/ y que después estén diciendo que buen chango el fallecido…”
El Manuel es una de las mayores influencias de la música popular boliviana. Quizá, y en una especie de disculpa pública, descuidamos el contacto y nos dejamos de enterar de lo que le sucedía.
-¡Dice que el Papirri se está mal!- nos grita la Chelita Rivero ¡Cómo nos hace asustar carajo! Pero como el ave Fénix renace de sus propias cenizas. El Papirri se está recuperando. ¡No seas así Papirri! “No le des gusto al vecino que está pendiente de tu dolor…” porque “tuvieron que rugir todos los volcanes y los cielos volverse mares…. Todo, todo todo para que nacieras tú”
Creo que me estoy empezando a poner sentimental. No es para menos. Cuando estábamos cantando juntos en el escenario siempre nos mirabas con esos ojos grandes que tienes, ese cabello medio afro y esa sonrisa desenfocada y poníamos nuestro mejor esfuerzo para que tus canciones suenen aún más increíbles.
Ya sé que te han quitado el pucho, la guacataya en la sopita, la grasa de cerdo, el azúcar… pero que no te quiten tu espíritu de personaje circular Papirri.
Te mandamos unos humos expectorantes de la mente y unos queques lights.
Mirar el río hecho de tiempo y agua y recordar que el tiempo es otro río, saber que nos perdemos como el río y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es otro sueño que sueña no soñar y que la muerte que teme nuestra carne es esa muerte de cada noche, que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo de los días del hombre y de sus años, convertir el ultraje de los años en una música, un rumor y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el ocaso un triste oro, tal es la poesía que es inmortal y pobre. La poesía vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara nos mira desde el fondo de un espejo; el arte debe ser como ese espejo que nos revela nuestra propia cara.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios, lloró de amor al divisar su Itaca verde y humilde. El arte es esa Itaca de verde eternidad, no de prodigios.
También es como el río interminable que pasa y queda y es cristal de un mismo Heráclito inconstante, que es el mismo y es otro, como el río interminable.
Los que ampliaron el Canal de Panamá (y fueron clasificados como "silver roll" y no como "gold roll"), los que repararon la flota del Pacifico en las bases de California, los que se pudrieron en las cárceles de Guatemala, México, Honduras, Nicaragua, por ladrones, por contrabandistas, por estafadores, por hambrientos, los siempre sospechosos de todo ("me permito remitirle al interfecto por esquinero sospechoso y con el agravante de ser salvadoreño"), las que llenaron los bares y burdeles de todos los puertos y capitales de la zona ("La gruta azul", "El Calzoncito", "Happyland"), los sembradores de maíz en plena selva extranjera, los reyes de la pagina roja, los que nunca sabe nadie de donde son, los mejores artesanos del mundo, los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera, los que murieron de paludismo o de las picadas del escorpión a la barba amarilla en el infierno de las bananeras, los que lloraron borrachos por el himno nacional bajo el ciclón del Pacifico o la nieve del norte, los arrimados, los mendigos, los marihuaneros, los guanacos hijos de la gran puta, los que apenitas pudieron regresar, los que tuvieron un poco mas de suerte, los eternos indocumentados, los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo, los primeros en sacar el cuchillo, los tristes mas tristes del mundo, mis compatriotas, mis hermanos.
Roque Dalton, Las Historias Prohibidas del Pulgarcito
Yo como tú amo el amor, la vida, el dulce encanto de las cosas el paisaje celeste de los días de enero.
También mi sangre bulle y río por los ojos que han conocido el brote de las lágrimas. Creo que el mundo es bello, que la poesía es como el pan, de todos.
Y que mis venas no terminan en mí, sino en la sangre unánime de los que luchan por la vida, el amor, las cosas, el paisaje y el pan, la poesía de todos.
Este 3 de julio, los cantores y músicos de Cochabamba, estaremos rindiendo tributo al querido hermano y camarada Abraham Bohorques. Los compañeros que quieran sumarse a este homenaje, escribir al correo coletivokatari@yahoo.com
Abraham tus ideas seguirán vivas... este es el segmento "el colgado" del programa "Arte en la llajta" del Colectivo Katari en el cual te rendimos tributo.
Amigos ... me consternó la muerte prematura de un joven, para mí, excepcional. Cuando lo oí por primera vez en El Alto me quedé boquiabierto con su carisma y claridad. Además, me sentí inservible a su lado.
Un rapero, hip hopero, que salió de un lugar donde apenas hay lo básico. Su muerte me duele doblemente porque tenía pensado en algún momento hacer algo con él o servirle de algo.
Estaba esperando vivir en Bolivia, para empezar mi plan con él.La vida me sorprendió, antes de tan siquiera poder darle una mano. Yo estoy seguro que él iba a ser una gran figura, un líder sin igual, que veía más allá de la fachada.
Abraham, fuiste un grande. Tu presencia en cualquier escenario dejaba marcada tu huella de orgullo. Más conocido que todos nosotros juntos, eras el más humilde de todos.
Siempre fuiste fiel a tus principios, los viviste, los compartiste, los proclamaste.
Sólo una pizca tuya en nosotros, sólo eso quisieramos cultivar... para ver con nuestros ojos el futuro que vos soñaste. Este es el homenaje de Quimbando y el Colectivo Katari.