Solo, vagando en mis pensamientos, con los ojos desenfocados y los dedos humeantes. Todo se remite al sonido en un cuarto vacío en el que todo soy yo. Ni pensamientos, ni profecías, sólo el sonido interior que me descoloca del afuera, de lo mudo, lo inerte, del infinito presente, el único presente en el que el polvo se acumula: muebles, ropas, libros, guitarras, paredes y mi propia carne. Yo, en cambio, hablo conmigo mismo y en la soledad el diálogo interno no suena a palabras, me convierto en sonido, en ondas que rondan la habitación, en recuerdos, imágenes, colores. Luego nacen las palabras acomodándose a una melodía con un colchón de silencio. Las palabras son del afuera, del espacio compartido por millones de galaxias como yo que conviven en un solo mundo y en ese punto es que te encuentras una canción, fruto del instante, síntesis de todos los tiempos, y la música y las palabras que ahora surgen nunca fueron mías, todo ese ser abstracto que antes me habitada ha muerto y se transforma en un legado, en una marca indeleble en el tiempo para un futuro que no existe. Lo que queda en el afuera es la más hermosa de las mentiras, la inevitable fantasía, aquella que los vivos llaman vida.
El colgado.domingo, 25 de julio de 2010
jueves, 22 de julio de 2010
AXEL MILANES: la otra cara de la medalla
miércoles, 7 de julio de 2010
ARTE EN LA LLAJTA: para volver a la radio
- El folklorico divorcio de los letristas y los músicos
- Memoria es futuro... el cuento del mundo
- ¿Cual el papel del arte en la sociedad... en la revolución?
- El futbol desde la ventana de Eduardo Galeano
- Alfredo, el genio popular del inmortal Dominguez
miércoles, 30 de junio de 2010
RADIO: los sueños colectivos a traves del audio
miércoles, 19 de mayo de 2010
LA CASA: con las propias manos
LA CASA DEL PRIMER CHANCHITO es una modesta construcción levantada sobre pilares de madera rústica, bolillos como estructura de su techo de jatata, paredes "medias" de caña tejida, piso de cerámica y una decoración sobria. Por otra parte -la casa- es una respuesta a las necesidades de un conjunto de expresiones que se cultivan en Katari (teatro, títeres, música, artes plásticas, fotografia, radio); es también el compromiso de continuar con iniciativas que dinamicen la actividad artística en nuestra ciudad (charlas, talleres, conciertos, exposiciones, festivales...) y, complementariamente, posibilidad de consolidar el camino de autogestores de sus propios destinos (generar ingresos propios, sin pedirle permiso a nadie, sin mover ninguna muñeca, sin deuda económicas ni políticas).
Por mas de seis meses -los katari- le han dedicado su tiempo, esfuerzo y recursos materiales que hacen realidad este sueño/espacio. De jornadas de trabajo comunitario, turnos grupales, trabajo rústico-en unos casos- labores de detalle, de apreciación, gusto, precisión -por otro-, es de lo que viene cargada la casa.
Este sábado 15 de mayo, honrados con la visita de Axel Milanes (canta autor cubano), estuvimos inaugurando LA CASA DEL PRIMER CHANCHITO.
Redacción: Alexia Loredo
viernes, 16 de abril de 2010
APAGUEN LA LUZ .... el video
miércoles, 14 de abril de 2010
Comentario de un compañero titiritero
Estimado grober (y troupe):
Primero, felicidades a los muchachos de Quimbando con el video clip, por suerte y gracias a su voluntad, no son cerrau`como culo de muñeca y se dan el lujo de hacer videos en un espacio artìstico donde el video està visto como un ejemplo de lo "vendido", no se puede esperar otra cosa de Quimbando que mandar a la mierda todo eso y hacer de un producto del comercio un arma de reflexión, un abrazo para ellos.
Juan
jueves, 8 de abril de 2010
Encender la luz: un videoclip como mensaje político en Bolivia
Está corriendo. Aparentemente, el joven es acosado. Cambio de toma: con un cuchillo en la mano está en la esquina de una casa, tratando de defenderse de un adversario invisible. Es obvio: está escapando de algo, tiene miedo. ¿De qué? La respuesta queda abierta para el espectador.
Así comienza el videoclip de la canción “Apaguen La Luz”, de la banda boliviana Quimbando. El video fue rodado en Cochabamba, la ciudad en el corazón de Bolivia. Fue dirigido por un estudiante de Colonia, Alemania, Claus Reichel.
Una banda boliviana, un director alemán
¿Cómo es que un alemán hizo un video para una banda boliviana relativamente desconocida? “Entre 2006 y 2007, hice un servicio social en un colectivo de artistas en Cochabamba y ahí tuve la oportunidad de trabajar con muchos creadores. Durante ese tiempo, viví con dos músicos allí y ellos, junto con un tercero, conformaban la banda Quimbando”, explica Claus.
Durante su servicio social, Claus no sólo conoció a los músicos sino también a la realidad boliviana. En el colectivo artístico Katari se tematizan los conflictos políticos y sociales y se critica abiertamente la situación actual en Bolivia.
En el marco de manifestaciones y discusiones, Claus se sensibilizó sobre los problemas en el país. Un acontecimiento drástico fue el conflicto violento en las calles de Cochabamba en enero 2007, cuando oponentes y seguidores del entonces prefecto cochabambino Manfred Reyes Villa se enfrentaron: “La gente fue golpeada en plena calle y se dijeron frases como ‘Esos indios de mierda, ¡que los quemen, carajo.!' En ese momento se descargó el racismo boliviano y en esa situación me enfrenté directamente con este fenómeno.”
Bildunterschrift: ¿De que está fugando el protagonista? Escena del videoclip de "Apaguen La Luz".
"Miedo a la realidad"
Para el protagonista del video, en cambio, no es fácil abrir los ojos frente a la realidad. Está escapándose de si mismo. O mejor dicho: está escapándose de su lado indígena. El título de la canción lo hace explícito: Apaguen la luz. No mirar, cerrar los ojos frente a conflictos sociales.
“El protagonista tiene miedo de las masas, trata de escaparse en drogas, rollos con mujeres, peleas. Pero no es una solución para él, se siente encerrado. Siente que las masas están detrás de él, pero no quiere enfrentarse con las masas”, resume Claus.
Es justamente eso lo que los productores del video quieren lograr: un enfrentamiento. Se trata de conciencia política, de que la gente mire. Sobre todo, el video critica a los medios masivos en Bolivia, cuya mayoría muestran la realidad de una manera desfigurada, comenta Claus.
Un país, dos mundos
Reinas de belleza, locutoras de piel blanca, telenovelas: en una pared de espejos captura esos fragmentos y los contrapone a imágenes de otra realidad boliviana: imágenes de jóvenes golpeados, de la quema de una wiphala, la bandera de los indígenas, pero también una marcha de los movimientos indígenas.
Esas imágenes deben visualizar el proceso de reflexión que se ha iniciado en el protagonista y que finalmente le lleva a un despertar político, explica Claus. Un proceso parecido ha observado en la sociedad boliviana: “Los jóvenes del video representan aquellos que en el año 2000 participaron en la guerra del agua de Cochabamba. En Cochabamba se iba a privatizar el suministro del agua y contra ello se levantaron los ciudadanos, especialmente en el sur de la ciudad. Sobre todo, era gente joven la que oponía resistencia.”
A diferencia del título, el mensaje del video es optimista: el mestizo joven puede mirarse en la cara a si mismo y a la realidad, acepta su lado indígena y incluso ya no tiene que apagar la luz, indica Claus: "Al final, la luz del día le da en la cara y el joven puede salir de su casa. Eso es la imagen clave porque a pesar de los conflictos siempre habrá un movimiento hacia delante. El cambio siempre es relacionado con conflictos, Hay que ser así. Sin embargo, actualmente se está realizando un proceso histórico en Bolivia."
Al alemán le queda claro que el desarrollo político durante la presidencia de Evo Morales ha influenciado tanto la canción como el video correspondiente.
El rodaje: hacer películas a la boliviana
El rodaje se realizó en marzo de 2009 en Cochabamba, cuando Claus fue de visita, después de terminar su servicio social. Durante tres días filmó las escenas en un bar, en frente de la pared de espejos y en plena calle.
Lo más importante era tener talento de improvisación: ninguno de sus colaboradores había hecho un video de manera profesional. Todos los actores procedían del círculo de amigos y conocidos. Una multitud de alumnos bolivianos hacía el papel de la masa que pisa los talones al protagonista.
Para la escena de la persecución, los realizadores cortaron lacirculación en una calle en el barrio de Jaihuayco con dos autos aparcados. Hacer películas a la boliviana. Claus estima que en total eran 70 personas la que estaban participando en el rodaje.
Bildunterschrift: La banda Quimbando con el protagonista del video: Mauricio Canedo, Marcelo Arias y Arpad Debreczeni.
Inusual eran no sólo las circunstancias de la producción sino también el género del video: "El videoclip político de por sí no es un medio muy común y en Bolivia casi no existe. Por eso espero que sirva como impulso para otros cineastas y músicos jóvenes en Bolivia, para dejarse inspirar un poco", dice Claus.
Hasta ahora se puede ver el video sólo en Internet. Si "Apaguen La Luz" logra ser estrenado en la televisión boliviana, tendría la posibilidad de alcanzar un círculo de espectadores más amplio. El canal estatal boliviano, Canal 7, ha mostrado su interés. Ahora sólo les queda esperar.
Autora: Lisa Rauschenberger
Editor: Enrique López Magallón
Tomado de: http://www.dw-world.de/dw/article/0,,5410834,00.html
miércoles, 3 de febrero de 2010
Los artistas y los medios
Estar frente a los medios es cosa rara. Al contrario de lo que se comenta, nada es una sorpresa, pero no se puede acusar a los periodistas de este desbarajuste, ellos son trabajadores que responden a una línea empresarial que les da de comer y si no hacen lo que se les ordena…
¿Por dónde comenzamos?
En muchas ocasiones, hemos sido participes de intentos de producciones alternativas, de entrevistas diferentes por parte de jóvenes universitarios que, apasionados aún con su carrera, hacen funcionar su imaginación. Luego de algunos años dejan de intentar porque a nadie le interesan las buenas intenciones, ni las buenas ideas: si no vende, no entra, esa es la lógica, lógica que se la asume en todos los ámbitos: “no papito, tienes que hacer algo más bailable, si no te vas a morir de hambre”. Esa es la forma en la que nos ha educado un estado colonial y capitalista, mediante el miedo al hambre: puesto que ellos son los que disponen nuestra fuerza de trabajo, disponen a su vez de lo que se produce. Y bueno, los medios se han convertido en expertos para hacer mercancías de todo y algunos “artistas” lo han aceptado asumiéndose creadores de mercancías vacías. Su reflexión es tan básica como ofensiva: Hay que hacer “cultura”, hay que ir a los boliches a entrevistar a los que nos contaron que hacen cultura, hay que comenzar a convertir al artista en un inalcanzable para darle su lugar, para darle un lugar que nos genere rédito ¡hay que crear rock stars! De esa manera los medios generan íconos que luego venden ¿a costa de qué?
El otro día no pudimos evitar ver la tele cuando comíamos en la pensión y vimos a un tal X (lo llamaremos así) diciendo algo como: “…lo que pasa es que nos malacostumbran: un día vienen y nos hacen sentir como estrellas con sus micrófonos, nos hacen firmar autógrafos y al día siguiente nos tratan como unos mortales comunes y corrientes más…” ¡queeeeeeé! – Gritamos al unísono con todos los compañeros que estábamos allí- si este no es común para nada… ¡es un corriente!
¿En qué tipo de burbuja puede estar viviendo una persona que habla de esa manera?, ¿No siente vergüenza al hacer ese tipo de declaraciones? Luego, nos enteramos de que el X había ganado el premio a la “canción del año” en los ahora famosos premios Videomanía (¡que vienen con alfombra roja y todo!). Bueno ¿De dónde viene esa parafernalia?, ¿La mejor canción boliviana se canta en inglés? ¡Ah! Y luego se le viene a la mente a uno MTV (emtiví): portal de los adolecentes enajenados de su realidad, enamorados de la contaminación norteamericana. “Rock stars”: Chiquillos que venden: les dictan los peinados, la ropa y hasta los discursos, les producen discos con miles y miles de dólares pero claro, el resultado no puede ser adverso para quienes producen: venden, a diferencia de nuestros artistas que no lo hacen, pero continúan enamorados de los estereotipos que les ha creado la industria cultural de la mano de los medios ¿por qué?, ¿falta de creatividad, de amor propio? ¿Incapacidad para generar otro tipo de espacios y de propuestas? ¡hay que escucharlos hablar! están enamorados de sí mismos y cuándo les preguntas acerca de su trabajo, te hablan del trabajo de otro.
¡Ellos no existen! son íconos, dioses que hacen dinero “bling, bling”… De lo que se trata, en nuestra perspectiva, es de pensar y actuar de acuerdo a los principios básicos de la inteligencia de un trabajador, recuperar tu capacidad de transformar el mundo y de mover la historia colectivamente, y eso no se logra apuntando a los medios pues los medios no son el fin.
Cuándo hemos escuchado a un zapatero o a una doñita que trabaja todo el día vendiendo pastillas permitirse decir algo como “los famosos” o aparecer en programas basuras como “No somos ángeles” por dar un ejemplo. Compañeros periodistas y artistas empecemos a luchar por recuperar la dignidad que viene de la mano de nuestra fuerza de trabajo. Dejemos las poses, pues seguir con esta lógica genera una mayor y más continua explotación: que nuestras ideas se expresen para la libertad no para la opresión.
Ojo, ninguna de estas apreciaciones se han hecho de manera personal, los personajes nombrados son anecdóticos y pueden tener cualquier nombre, pues todos repiten lo mismo, y lo hacemos como trabajadores abiertos opiniones.
Mauricio Canedo
QUIMBANDO
jueves, 8 de octubre de 2009
El rebelde
Casi siempre anda oculto y esa fue la última vez que lo vimos. Le gustan las grandes selvas, el contacto con la naturaleza en su pleno centro y la poesía que producen las balas cuando éstas son proletarias. Verlo allí echado, mirando al infinito como si nada le inmutara, no les molestaba a aquellos militares que parecían más bien satisfechos de haber cumplido con su labor. Alguien que estuvo en el momento en el que todo acontecía, cuando pusieron su cuerpo sobre la lavandería, le dijo a su compañero en voz bien bajita, como para no despertar sospechas “no está muerto ¡mirá! ha movido sus ojos… está respirando ¡espléndida jugada esa de hacerse al muerto compadre!”
Echado allí, parecía encontrarse en una profunda reflexión y todos querían sacarse fotos a su lado. Hasta los soldaditos se sacaron algunas para su archivo personal: apuntando, con cara de malos al durmiente, faltando sólo que se pongan los quepís al revés para decirles a sus novias “yo lo maté”. El barbudo echado, cercado por bestias armadas que lo exponían como a un trofeo, quiso estallar en risa. Pero se quedó callado. Como un muertito. Claro, en ese estado de meditación, ni siquiera otro balazo lo hubiera despertado.
Quiso la selva un día hacer un pacto con él y le dio las virtudes de un fantasma que aparecía y desaparecía cuando le daba la gana, pero los otros le decían al mundo que estaba muerto. Sin creerlo y sin fundamento, pues nunca pensaron en lo que la muerte significa: el hombre falló, entonces lo atraparon, pero ello era lo más fácil: nunca pensaron en el otro, en el más peligroso, nunca dijeron donde estaba el rebelde.
Entonces quiso la muerte hacer un pacto con él y le dio la posibilidad de quedarse en la montaña para que desde allí realizara sus movimientos y nunca estuviera solo. Lo condecoró con una estrella en la frente y le dijo: serás el rumor del río que nunca cesa, la espina clavada en los pies de la injusticia, el inquebrantable espíritu de la juventud, serás un símbolo de la rebeldía.
Los trabajadores, los únicos embajadores de la vida, fueron tribunal de aquellos pactos y lo reconocieron como hermano y le abrieron las puertas.
Mientras se encontraban exponiendo su cuerpo se despreocupaban de lo demás. Admirados de su propia pericia explicaban cómo lo habían atrapado y se sentían orgullosos explicando su táctica al agente de la CIA. Tal situación indigna le hubiera tentado a cualquiera a levantarse para demostrar lo equivocados que estaban, pero él se quedó inmóvil. Mientras más pasaba el tiempo más seguros de su muerte se creían y no se levantaba pues de hacerlo sabía que nada hubiese cambiado.
Soñaba largamente, meditaba y en sus ojos el brillo no se borraba. Soñaba y los demás no lo sabían. Soñaba con las manos creadoras de los trabajadores. Soñaba, soñaba, soñaba, soñaba y soñaba…
En la higuera el barbudo entregó su cuerpo y fue por fin libre.
Texto: Mauricio Canedo (el colgado). Este texto fue escrito para el segmento radial " El colgado" que forma parte del programa "Arte en la llajta" transmitido todos los sábados a las 8:00 en la radio CEPRA-CEPJA FM 90.3. Puedes encontrarlo también en http://colgaderas.blogspot.com.
